Creado para poner en marcha o parar el ciclo de elaboración de aparatos situados lejos de su lugar de uso (como las bombas para inyección de cemento), el telemando es ideal para ser usado con diversos dispositivos situados en lugares protegidos o lejos de la estación receptora. Está compuesto de un transmisor de alta potencia y alta frecuencia introducido en una vaina antirrobo de PP con grado de protección IP65, con 2 pulsadores de arranque y arresto y un receptor con antena situado en un contenedor con base magnética facilitando su instalación. El receptor utiliza frecuencias elevadas, siendo particularmente inmune a las molestias de otros transmisores o las interferencias de otras fuentes de transmisión cercanas al lugar de trabajo. La base magnética permite también posicionarlo sólidamente sobre cualquier soporte o estructura de material ferroso. El telemando (receptor y transmisor) incluye una maleta plástica y cables de conexión para poderlo transportar fácilmente.

Radiocomando